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Entre sueño despierto y realidad de un sueño
Por: Patrick Landry

Un mundo tan particular
Mirar una obra de Renato es entrar en un mundo tan particular que fija en la retina algo indeleble. Normalmente, la primera visión de la obra de un artista debe provocar una reacción cualquiera, sino es un pintor cualquiera que no tiene esa fuerza emotiva que transmite al público ese algo, fuente de reconocimiento para el artista y de placer para el visitante. En el caso de Renato, es poco probable que usted se quede sin tener este sentimiento, porque él da a sus creaciones un ambiente poético extraño que vamos a descubrir.

Un espacio secuencial indefinido.
Qué entendemos por espacio secuencial indefinido? Cada obra de Renato es una secuencia, un flash. El flash tiene la particularidad de fijar el sujeto que está ubicado en el primer plano dándole una importancia capital y al mismo tiempo sacándolo de su contexto. Esta misma visión se encuentra en los sueños que tienen esta especificación de seleccionar ciertos momentos, objetos y personajes. Sus cuadros tienen un fondo uniforme y monocromo que no permite especificar el lugar donde está la figura. No solamente hay una ausencia de contexto, sino también él saca la figura de este fondo usando la técnica del contorno. Gatos sorprendentes y personajes extraordinarios pueblan el universo del pintor. Al final, todas estas figuras parecen flotar en una atmósfera indefinida, extraña y única. Además, él se focaliza sobre algunas partes de la figura, en particular la mirada pero la obra tiene en su conjunto muy pocos detalles. Todo funciona como una imagen mental. Entrar en uno de sus cuadros es entrar en el mundo de sus sueños. Sus cuadros tienen el poder como los sueños de quedarse en la memoria.

Renato y COBRA
Es impresionante ver que en la construcción de su obra se encuentran elementos más o menos igual que en la obra de algunos pintores del movimiento Cobra como Corneille o Appel. Existe una relación bastante estrecha entre este movimiento que nació después de la segunda guerra mundial en 1948 y la obra de Renato. Cobra es un grupo de artistas creado en reacción contra la batalla entre la abstracción y la figuración. Se refería entre otro al arte primitivo, el expresionismo y los dibujos de niños. La búsqueda de la experimentación, la libertad y la espontaneidad son cosas que se aparecen en los dos trabajos tanto en el de Renato como en el de Cobra. De una parte, la ausencia de volumen y de sombra, el fondo unido en un solo color y el contorno para delimitar cada elemento del conjunto son elementos presentes en los dos, también el uso del color con una gama cromática reducida. Los temas con la presencia recurrente del gato están presentes en cada uno de ellos. De otra parte, esta poesía de estos payasos soñadores que se ubican entre esbozos de niños y el expresionismo, son la prueba de la fragilidad de los sentimientos.

Una mirada perdida en los sueños
Entramos también con el juego de la mirada que absorbe nuestro propio pensamiento El tratamiento de los ojos es muy particular y ocupa un espacio importante. Eso está relacionado sin duda con esta manera tan particular de comunicarse con la obra. Pasa por la mirada, una comunicación que es un intercambio. Así, con la mirada vacía, el visitante se ve absorbido por el vacío de la órbita de los ojos y perdido en los pensamientos de estos diferentes personajes. Estos personajes son de un circo especial al cual no quieren pertenecer. Tienen como solución gráfica la destrucción de todos los órganos sensoriales que permiten comunicar. Las orejas están deformadas, las manos reducidas a los dedos, tratamiento gráfico igual que en ciertos lienzos de Appel. Este detalle de la mano se ve también en la obra de este pintor. Impresionante no! ¿Qué quieren decir estas destrucciones?
Estos personajes no quieren de manera voluntaria comunicarse con este mundo, una especie de rechazo o existe un desfase, una desconexión entre la realidad cotidiana y estas figuras que toman el tiempo de tocar flauta, reflexionar o soñar. Así es el mensaje de Renato.

Mundo extraño, espacio fuera de nuestra conciencia, mirada perdida viendo del otro lado del visual, así se define la obra de Renato. No se pierde pasar un momento, tomando su tiempo como ellos, los gatos y los soñadores, lejos de las preocupaciones materiales de este mundo.

 


De la serie Arlequines y Gatos

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